Aunque la IA esté transformando el panorama, el SEO básico sigue siendo la base de cualquier estrategia digital.
Si estas buenas prácticas no se cumplen, será muy difícil destacar ni en Google ni ante un modelo de lenguaje.
Algunos puntos esenciales:
• Palabras clave: identificar los términos que tus clientes buscan.
• Contenido relevante y útil: resolver preguntas y ofrecer valor real.
• Estructura web clara: títulos, subtítulos y navegación intuitiva.
• Velocidad y adaptación móvil: Google prioriza webs rápidas y responsive.
• Enlaces internos y externos: conectar contenido dentro de tu web y conseguir recomendaciones de fuentes fiables.
Estas bases no han cambiado: si no tienes un SEO sólido, ninguna estrategia de IA podrá sustituirlo.
Los modelos de lenguaje funcionan de manera diferente a los buscadores tradicionales.
Mientras Google muestra una lista de enlaces, ChatGPT, Perplexity o Bing Copilot ofrecen respuestas directas.
Esto supone un cambio radical:
• Los usuarios ya no necesitan hacer clic en varios resultados; la respuesta llega de forma inmediata.
• Los contenidos que la IA “traduce” en respuestas son los que son claros, estructurados y fiables.
• Las fuentes que publican contenido regular y bien documentado tienen más opciones de ser citadas.
En definitiva, lo que antes era una competición por estar en el “Top 1 de Google”, ahora también es una carrera por aparecer en las respuestas de los modelos de lenguaje.
Para que la IA tenga en cuenta tu web, hay que ir más allá del SEO tradicional y pensar en cómo los modelos de lenguaje procesan la información.
Algunos puntos clave:
• Responde preguntas concretas: formula contenido que dé respuesta a dudas como “¿Cómo empezar a exportar en Amazon?” o “¿Qué es el embudo de conversión?”.
• Contenido estructurado y claro: subtítulos, esquemas y frases sencillas ayudan tanto a los lectores como a la IA.
• Datos y ejemplos prácticos: incluir estadísticas, estudios y casos reales aporta autoridad.
• Construcción de autoridad digital: enlaces de calidad, presencia en distintos canales (blog, redes, vídeos) y publicación regular.
Cuanto más fiable y útil sea tu contenido, más opciones tendrás de ser referenciado por la IA.
No se trata de elegir entre el SEO tradicional y el posicionamiento en IA, sino de combinarlos en una estrategia híbrida.
Algunas recomendaciones prácticas:
• Sigue trabajando las palabras clave para atraer tráfico orgánico desde Google.
• Crea contenidos educativos y didácticos (guías, tutoriales, FAQs) que respondan a preguntas concretas.
• Mantén la información actualizada: la IA tiende a penalizar el contenido obsoleto.
• Experimenta con ChatGPT, Perplexity o Bing Copilot: busca temas de tu sector y observa qué fuentes aparecen. Esto te dará pistas para ajustar tus contenidos.
El futuro del SEO no es excluyente: Google + IA trabajan juntos para determinar qué contenidos ganan visibilidad.
El SEO básico sigue siendo la columna vertebral de cualquier estrategia digital, pero ahora hay que dar un paso más: adaptarse a los modelos de lenguaje y a la forma en que los usuarios consumen información.
Las empresas que ofrezcan contenido claro, útil y fiable no solo conseguirán más visibilidad en Google, sino que también estarán presentes en las respuestas directas que millones de usuarios reciben cada día en plataformas de IA.
El futuro del posicionamiento web es híbrido: SEO tradicional + IA.
Y cuanto antes te adaptes, más opciones tendrás de situarte por delante de tu competencia.
1. ¿Hay que olvidar el SEO tradicional para centrarse solo en la IA?
No. El SEO básico sigue siendo imprescindible; la IA es un complemento, no un sustituto.
2. ¿Cómo puedo saber si mi contenido es atractivo para la IA?
Si es claro, estructurado, fiable y responde preguntas concretas, tendrás más opciones de ser citado.
3. ¿Qué tipos de contenido funcionan mejor para los modelos de lenguaje?
Guías, tutoriales, FAQs, estudios de caso y contenido educativo con datos y ejemplos prácticos.