En menos de 5 segundos, cualquier visitante debería entender qué ofreces, para quién es y por qué eres diferente. Si tienen que hacer scroll para entenderlo, ya los has perdido.
Pide a alguien ajeno a tu sector que mire tu web durante 5 segundos y te explique a qué te dedicas. Si no puede, hay que reescribir tu mensaje principal.
Google penaliza las webs lentas y el usuario abandona si tarda demasiado. No es un tema técnico, es un tema de negocio: cada segundo de retraso te cuesta clientes.
Entra en PageSpeed Insights (herramienta gratuita de Google), pon la URL de tu web y mira la puntuación. Por debajo de 70 puntos, hay que actuar.
Cada página debe tener un solo objetivo y un botón o enlace que le diga al visitante exactamente qué tiene que hacer. "Pide presupuesto gratis" convierte mucho mejor que "Enviar" o "Más información".
Abre la página principal y pregúntate: ¿cuál es el siguiente paso que quiero que dé el visitante? Si el botón no dice exactamente eso, cámbialo.
El usuario debe saber dónde está, dónde puede ir y cómo llegar a lo que busca. Menú limpio, sin opciones de más, con un recorrido lógico hasta el contacto o la compra.
Comprueba que en máximo 3 clics se puede llegar a cualquier página importante de tu web. Si hace falta más, la estructura es demasiado compleja.
Testimonios, casos de éxito, logotipos de clientes, reseñas, certificaciones, cifras reales. La gente no confía en lo que dices de ti mismo — confía en lo que dicen los demás sobre ti.
Cuenta cuántos testimonios reales con nombre y empresa tienes visibles. Si no hay ninguno, o si son genéricos sin cara ni nombre, hay que añadirlos hoy mismo.
Cada campo extra en un formulario reduce la conversión. No necesitas saber el teléfono, el presupuesto, el sector y el tamaño de la empresa para el primer contacto. Pide el mínimo.
Cuenta los campos de tu formulario principal. Si hay más de 4, elimina los que no sean imprescindibles para dar el primer paso.
La mayoría de webs hablan de la empresa: "Somos líderes en el sector", "Tenemos 20 años de experiencia". El cliente no quiere saber quién eres — quiere saber cómo puedes ayudarle a él.
Cuenta cuántas veces aparece "nosotros / nuestro" frente a "tú / tu / tu negocio". Si el primero gana por mucho, hay que reescribir desde el punto de vista del cliente.
De nada sirve una web perfecta si no llega tráfico relevante. Hay que revisar qué palabras clave usa tu cliente ideal cuando busca tu producto o servicio, y asegurarte de que tu web aparece ahí.
Abre Google Search Console (gratuito) y mira por qué palabras te están encontrando ahora mismo. Si no tienes Search Console configurado, eso es lo primero que tienes que hacer.
Sin datos no puedes tomar decisiones. Necesitas saber cuántas personas visitan tu web, qué páginas miran, dónde hacen clic y en qué momento se van sin contactarte.
Comprueba que tienes Google Analytics 4 instalado y configurado. Como complemento gratuito, Microsoft Clarity te da mapas de calor y grabaciones de sesiones reales.
Más del 60% del tráfico es móvil. No basta con que la web se vea bien en pantalla pequeña. Los botones tienen que ser fáciles de pulsar, los textos tienen que leerse sin hacer zoom y los formularios tienen que funcionar sin problemas.
Haz todo el recorrido — desde la primera visita hasta el contacto o la compra — desde tu móvil. Si hay algún momento de frustración, tus clientes lo encuentran cada día.
Si has marcado los 10, tu web tiene una base sólida para convertir. Si has marcado menos de 6, hay margen de mejora importante — y probablemente estás perdiendo clientes sin saberlo.
La buena noticia es que la mayoría de estos puntos se pueden mejorar sin cambiar toda la web. A veces basta con reescribir un titular, reducir un formulario o añadir un testimonio real.
Si quieres que te ayudemos a revisar tu web e identificar dónde estás perdiendo oportunidades, contáctanos. En 22 Digits ayudamos a pymes y autónomos a mejorar su presencia digital de forma concreta y sin tecnicismos.